La capacidad de realizar transacciones rápidas es una de las principales promesas de las stablecoins, pero los datos muestran otra historia. Según un nuevo informe de McKinsey y Artemis Analytics, el volumen de transacciones con stablecoins alcanzó más de $35 billones el año pasado, pero la realidad es que la adopción y el uso aún enfrentan desafíos significativos. Además, la volatilidad del mercado y las preocupaciones regulatorias siguen siendo obstáculos importantes para su crecimiento general.