MetaMaximalist
Las mayores empresas de Europa enfrentan un problema estructural que silenciosamente mata la innovación: el enorme coste y la carga burocrática de despedir empleados. Cuando la reducción de plantilla se convierte en un escenario de pesadilla—tanto desde el punto de vista financiero como legal—las empresas naturalmente optan por la prudencia. Evitan proyectos experimentales, estrategias de pivote arriesgadas y apuestas por tecnologías emergentes. ¿El resultado? Un continente que observa desde la línea lateral mientras los competidores a nivel mundial corren hacia los mercados fronterizos. Esto
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