La pregunta persigue a muchos inversores hoy en día: ¿Debería invertir en computación cuántica? Sin embargo, aquí hay una ironía que vale la pena reflexionar: Warren Buffett, legendario por su filosofía de invertir únicamente en negocios que realmente comprende, se ha convertido silenciosamente en un accionista importante en lo que muchos consideran entre los mejores avances en tecnología cuántica. A medida que la computación cuántica avanza, su potencial para revolucionar industrias enteras es inmenso, desde la criptografía hasta la simulación de moléculas para nuevos medicamentos. La decisión de Buffett de participar en este campo puede ser vista como una señal de que incluso los inversores más conservadores están reconociendo la importancia de esta tecnología emergente. La gran pregunta es si los inversores comunes deberían seguir su ejemplo y considerar la inversión en este sector innovador, o si aún es demasiado pronto para apostar por un futuro tan prometedor pero aún en desarrollo.