Nunca esperes nada de nadie en esta vida; mientras no pongas expectativas en los demás y actúes con la esencia del comercio, el resultado no será demasiado malo. La vía del cielo es reducir lo que sobra y reponer lo que falta, es decir, usar lo que tienes de más para cambiar por lo que tienes de menos. Nadie nace con una deuda contigo, del mismo modo, tú tampoco tienes una deuda innata con nadie. La ira es la forma en que los débiles fingen ser fuertes, y la tristeza no es más que un odio hacia la propia impotencia. Lo que realmente puede respaldarte es un amplio conocimiento, una base económica sólida, emociones estables y un ritmo de vida controlable. Al lograr esto, podrás convertirte en esa versión invencible de ti mismo.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Nunca esperes nada de nadie en esta vida; mientras no pongas expectativas en los demás y actúes con la esencia del comercio, el resultado no será demasiado malo. La vía del cielo es reducir lo que sobra y reponer lo que falta, es decir, usar lo que tienes de más para cambiar por lo que tienes de menos. Nadie nace con una deuda contigo, del mismo modo, tú tampoco tienes una deuda innata con nadie. La ira es la forma en que los débiles fingen ser fuertes, y la tristeza no es más que un odio hacia la propia impotencia. Lo que realmente puede respaldarte es un amplio conocimiento, una base económica sólida, emociones estables y un ritmo de vida controlable. Al lograr esto, podrás convertirte en esa versión invencible de ti mismo.