
Moloch es una metáfora que representa el fracaso en la coordinación colectiva.
Expresa un dilema habitual: cuando cada individuo actúa en su propio beneficio, el resultado global para el grupo empeora. En el entorno cripto, este “resultado negativo invisible” se personifica como Moloch y advierte sobre los riesgos de incentivos desalineados y conflictos internos.
Asimismo, Moloch designa un conjunto de frameworks de contratos de gobernanza para DAOs (Organizaciones Autónomas Descentralizadas). Una DAO es una organización regida por reglas on-chain, donde los miembros gestionan la tesorería y votan mediante smart contracts. El framework Moloch destaca por mecanismos como “RageQuit”, que permite salidas seguras cuando se pierde la confianza, reduciendo el riesgo de quedar atrapado en situaciones perjudiciales.
Entender Moloch permite identificar incentivos perjudiciales y establecer reglas de colaboración más seguras.
Muchas acciones on-chain pueden parecer racionales de forma aislada, pero resultar dañinas para el colectivo, como la competencia caótica por beneficios inmediatos o el pánico derivado de la falta de transparencia. Comprender el concepto de Moloch ayuda a detectar estos riesgos al participar en DAOs, staking, votaciones o procesos de financiación.
Para gestores, conocer Moloch mejora la seguridad de la tesorería y la experiencia de los miembros. Por ejemplo, en una DAO tipo club, si solo existe vía de entrada y no de salida, los conflictos pueden bloquear la organización. Incorporar canales de salida y periodos de enfriamiento permite a los miembros retirarse con seguridad sin recurrir a medidas extremas cuando se erosiona la confianza.
Moloch convierte “desacuerdos crecientes” en “salidas controladas y nueva colaboración” mediante reglas on-chain simples y predecibles.
Paso 1: Membresía y participaciones. El framework Moloch suele emplear “Shares” para representar derechos de voto y de tesorería, y “Loot” para derechos de tesorería sin voto. Ambos rastrean la propiedad proporcional, facilitando la gestión de propuestas y salidas.
Paso 2: Propuestas y votación. Las propuestas abordan cuestiones como financiación, cambios de miembros o ajustes normativos. Los smart contracts exigen periodos mínimos de votación y umbrales de aprobación, evitando “votaciones flash” que pongan en riesgo la tesorería.
Paso 3: RageQuit (salida segura). RageQuit permite a los miembros, tras aprobarse una propuesta y durante el periodo de enfriamiento, retirar su parte proporcional de la tesorería y salir. Así, la desconfianza se convierte en una separación controlada, protegiendo a las minorías de quedar atrapadas en decisiones indeseadas.
Paso 4: Tesorería transparente. Todas las transacciones se ejecutan mediante contratos on-chain, lo que hace auditable el flujo de fondos. La transparencia reduce sospechas y fricciones internas por asimetría de información.
Moloch aparece en escenarios de financiación, gobernanza, trading y minería.
En la financiación de bienes públicos: las DAOs basadas en el framework Moloch suelen afrontar el dilema de “esperar a que otros donen primero”, un caso clásico de Moloch. Herramientas como fondos de igualación, pagos por hitos y canales de salida reducen la indecisión y la desconfianza. Grupos de microgrants como MetaCartel emplean estos mecanismos para apoyar proyectos emergentes.
En la competencia DeFi y MEV: mineros o searchers que persiguen “transacciones prioritarias” racionales individualmente generan congestión, slippage y mala experiencia de usuario, síntomas claros de Moloch. Mecanismos como subastas y PBS buscan realinear incentivos, aunque es imprescindible un diseño normativo cuidadoso para evitar nuevos conflictos internos.
En eventos comunitarios de exchanges: por ejemplo, en Gate, los launchpads o votaciones comunitarias pueden enfrentar problemas de coordinación como el “split de votos”, impidiendo la aprobación de buenos proyectos. Plataformas y proyectos suelen fijar periodos mínimos de tenencia, controles anti-sybil y requisitos de divulgación para elevar la calidad y credibilidad del voto, mitigando prácticas como la compra de votos o el hype especulativo.
En DAOs tipo club: objetivos divergentes y falta de transparencia pueden hacer fluctuar presupuestos y dirección. Los periodos de enfriamiento, votaciones mínimas y mecanismos RageQuit del framework Moloch ofrecen salidas ordenadas y amortiguadores para cambios responsables.
Establece reglas que transformen la “optimización a corto plazo” en “colaboración a largo plazo”.
Paso 1: Introduce canales de salida. Regula RageQuit u otros mecanismos de salida segura para que los miembros puedan recuperar su parte de los activos y salir si falla la confianza, evitando conflictos prolongados.
Paso 2: Retrasos y periodos de enfriamiento. Establece duraciones mínimas de votación, enfriamientos previos a la ejecución y time locks para favorecer la difusión y revisión de información, evitando decisiones precipitadas.
Paso 3: Votación cuadrática y matching funds. La votación cuadrática da más peso al “apoyo pequeño y extendido” frente al “gran apoyo de unos pocos”, reduciendo el riesgo de que whales dominen decisiones en financiación o votos comunitarios. Al combinarlo con pagos por hitos y seguimiento público del progreso, se refuerza la confianza.
Paso 4: Tesorería transparente y separación de roles. Haz públicos presupuestos, ingresos/gastos y direcciones multisig; separa la aprobación de la ejecución para evitar concentración de poder y asimetría informativa.
Paso 5: Caso específico de Gate. La votación comunitaria puede requerir periodos mínimos de tenencia, medidas anti-sybil y divulgación de riesgos; los proyectos de launchpad pueden exigir demos de producto y pruebas de cumplimiento en el registro, seguidos de liberación de tokens por hitos tras la votación, evitando incentivos al hype a corto plazo en detrimento de la entrega real.
La adopción de financiación de bienes públicos y mecanismos de salida ha crecido de forma constante en el último año conforme maduran las herramientas.
Datos clave: a finales de 2024, las subvenciones acumuladas publicadas por Gitcoin superaron los 50 millones USD, reflejando el aumento de escala y participación en la financiación de bienes públicos, una evidencia de que se destinan recursos a “combatir a Moloch”. En paralelo, los validadores de Ethereum superaron el millón en el tercer trimestre de 2024, lo que añade complejidad a la gobernanza y coordinación conforme crece la participación.
En el ámbito de herramientas: en 2024, la documentación y repositorios comunitarios muestran la evolución continua de los contratos de la familia Moloch (incluida la lógica RageQuit) y herramientas DAO como la serie Baal de DAOhaus, con más módulos para pagos por hitos, separación de roles y visualización de tesorería.
De cara a 2025 y según debates recientes en la comunidad: la gobernanza cross-chain, la fragmentación del ecosistema L2 y la calidad del voto siguen siendo temas prioritarios. Garantizar transparencia y derechos de salida en entornos multichain es un área clave para el nuevo diseño de reglas.
Moloch es un concepto y framework; los governance tokens son instrumentos específicos para votación e incentivos.
Los governance tokens son tokens transferibles para votar o incentivar la participación. Moloch, en cambio, alude a “la filosofía de detectar incentivos nocivos” y a “reglas DAO centradas en RageQuit”. Algunas DAOs basadas en Moloch pueden no emitir tokens transferibles y usar Shares o Loot no transferibles para registrar derechos y proporciones de salida.
Distinguirlos ayuda a evitar confusiones: no puedes “comprar Moloch”, pero puedes unirte o crear una DAO regida por principios Moloch, empleando mecanismos de voto y opciones de salida que orientan la colaboración del corto al largo plazo.
El protocolo Moloch resuelve los retos de financiación y gobernanza de las DAOs (Organizaciones Autónomas Descentralizadas). Simplifica votaciones y gestión de fondos, permitiendo colaboración eficiente y reduciendo conflictos internos. Moloch es framework fundamental para muchas DAOs, ampliamente utilizado en fondos colectivos, asignación de subvenciones y escenarios similares.
Moloch emplea votación on-chain con registros públicos: todas las decisiones quedan en blockchain y cualquiera puede verificarlas. A diferencia de los consejos tradicionales con decisiones opacas (“caja negra”), Moloch prioriza la participación democrática y la descentralización. Además, permite a los miembros salir en cualquier momento con su parte de fondos, una flexibilidad muy superior a la de las sociedades accionariales.
Generalmente, es necesario tener el governance token de la DAO o haber contribuido a la comunidad. Los nuevos miembros suelen ser invitados o aprobados por los existentes mediante propuestas; a menudo se exige aportar un depósito (stake en la tesorería). Así se da la bienvenida a nuevos colaboradores y se disuade a actores maliciosos.
Rage Quit es un mecanismo de protección exclusivo de Moloch que permite a los miembros en desacuerdo con una propuesta abandonar la DAO antes de su aprobación y retirar inmediatamente su parte proporcional de fondos. Así se protege a las minorías y se evita la retención forzosa por mayoría. Resume la filosofía de Moloch: “mejor salir que ser rehén”.
Las DAOs tradicionales suelen tener propuestas acumuladas, votaciones lentas o fondos bloqueados. Moloch introduce periodos fijos de votación, procesos ágiles y salidas Rage Quit, acelerando decisiones y protegiendo intereses. Así, las DAOs pequeñas y medianas son más eficientes y económicas, lo que resulta ideal para organizaciones centradas en la asignación de fondos.


